Este nuevo proyecto busca modernizar la educación agrícola en América Latina mediante el desarrollo de módulos de formación en agricultura sostenible, innovaciones digitales y programas de mentoría. A través de la creación de nuevos contenidos curriculares y una plataforma de e-learning de acceso abierto, se buscará cerrar la brecha entre los métodos tradicionales y los avances tecnológicos en el ámbito educativo en el sector, promoviendo la seguridad alimentaria y la retención del empleo joven en el ámbito rural.
Siembra Futuro (Erasmus+ Capacity Building in VET, 2026-2028), coordinado por De La Salle Solidarietà Internazionale ETS (Italia), constituye una iniciativa de innovación educativa de 24 meses de duración orientada a modernizar la Educación y Formación Profesional (EFP) agrícola en Colombia, Brasil y Venezuela.
Participan del consorcio implementador la Fundación La Salle Internacional de Italia, Fundación SES (Argentina), la Universidad de La Salle – Utopía (Colombia), el Colégio La Salle Xanxerê (Brasil), la Fundación La Salle de Ciencias Naturales (Venezuela), la COAG-IR (España) y FORMAC (Polonia) con el objetivo común de reconfigurar la oferta formativa técnica para alinearla con las demandas de la Agricultura 4.0, las competencias verdes y la sostenibilidad climática, desde una perspectiva que atienda y priorice los saberes y necesidades de los territorios.
Los diagnósticos en curso con los socios del proyecto en Colombia, Brasil y Venezuela revelan una paradoja persistente: mientras los sistemas productivos demandan cada vez más capacidades en agricultura de precisión, gestión de datos y sostenibilidad climática, la formación técnica, en muchos aspectos, continúa anclada en metodologías y contenidos que requieren ser revisados y actualizados. Esta brecha no es sólo pedagógica; es económica y social. Significa que existe una alta probabilidad de que las y los jóvenes rurales egresen de la formación sin las herramientas adecuadas.
A su vez esto limita las oportunidades que se inserten en procesos y ámbitos de producción que incorporan nuevas tecnologías, lo cual genera nuevos factores de exclusión. En definitiva, se trata de lograr una simbiosis entre las necesidades de los sectores vulnerables (y de aquellos actores más consolidados que apuestan por la innovación en sus territorios) y los técnicos y profesionales que, tanto desde el ámbito público como del privado, deben acompañar esos procesos desde una perspectiva productiva, garantizando la equidad y respetando los ecosistemas naturales.
Siembra Futuro propone abordar esta brecha a partir de una metodología de trabajo que prioriza la creación con el territorio y los actores que allí intervienen. El proyecto implementará acciones para contribuir con múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible: educación de calidad (4), trabajo decente (8), acción por el clima (13), igualdad de género (5) y alianzas para la innovación (17). Pero además de estos marcos globales, lo que mueve a Siembra Futuro es una convicción práctica: que la formación técnica bien diseñada puede ser el puente entre el campo que tenemos y el campo que necesitamos —más productivo, más sostenible, más inclusivo, más conectado con las oportunidades del siglo XXI.





