Viernes 29, Noviembre 2019

Economía Feminista en el III Encuentro de #JovenesXOtraEconomía

En el 20 Aniversario de Fundación SES uno de los ejes de trabajo para la construcción de una agenda de juventudes será pensar otra economía, una economía donde la mujer cobra un rol central. Aquí compartimos esta nota que nos introduce en los debates.

La Economía feminista realiza un análisis amplio de las relaciones económicas a partir de las desigualdades económicas encontradas en las aportaciones que realizan las mujeres, lesbianas, travestis, trans y personas no binaries en contraposición a los varones en el proceso de reproducción de la vida. Construye así, una mirada crítica a la vez que una propuesta emancipadora de las relaciones humanas en búsqueda de superar las injusticias existentes. Podemos afirmar que la Economía Feminista es la que permite comprender las formas específicas de explotación de las mujeres y los cuerpos feminizados en nuestra sociedad. En concreto, y como propuesta política, la potencia de la Economía Feminista radica en criticar, desobedecer y transformar el orden capitalista, colonial y patriarcal que nos oprime.

Entre los elementos que conforman esta visión alternativa de la economía se hace hincapié en la división sexual de los trabajos y se pone en el centro la visibilización y reconocimiento del trabajo “reproductivo” que consta en las tareas de cuidado y el trabajo doméstico (llevados adelante casi exclusivamente por mujeres) que no se reconocen ni remuneran, pero que sostienen y benefician al capital.

Los aportes de la Economía Feminista en la construcción de Otra Economía rondan entorno a defender y postular una definición de Economía vinculada a la ética y a la justicia social fundada en valores sobre los que se construyan otras relaciones económicas construidas sobre la solidaridad, la corresponsabilidad, la redistribución de los trabajos y los recursos. Pretende darle voz a actividades y colectivos que la economía de mercado invisibiliza poniendo en el centro la sostenibilidad y la reproducción ampliada y digna de la vida para todes.

Junto con el significativo protagonismo que tomó el movimiento feminista en los últimos años la Economía Feminista despliega el desafío y deseo de cambiarlo todo disputando sentidos en lo discursivo, en el campo teórico pero sobre todo en la arena política que se manifiesta en las calles, en los territorios, en los barrios y en todas las experiencias colectivas cotidianas. La Economía Feminista genera aportes porque permite poner en conexión la violencia machista con violencia económica y financiera, las violencias institucionales, sociales y políticas a la vez que es un llamado a la organización, a la rebeldía y a la disputa por Otra Economía posible en que la quepamos todes.

María de Los Angeles Solis - integragrate del equipo de Economía y Autogestión de Fundación SES